Una de la mañana, tu sombra aun sigue junto a mi, no hay luz ni energía que te pueda apartar de mi ser, es una locura lo que pasa al volver... vienes a mi, te vas, regresas... siempre, con una nueva visión de mis otras vidas, el buen karma, lo infinito reflejado en el cosquilleo intenso de tu esencia en mi cuerpo.
Pequeños rayos de luz dorada invaden el lugar en el que me encuentro, al llegar tu... todo se ve más claro, rodeas con tu calidez mi alma, serpenteo de sentires alrededor de la costilla de adán, toques de divinidad en mi corporeidad que resaltan la ancestralidad que aun vive en mi.
Visiones de un futuro ausente, que tu ser me lleva ahí presente...
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